El color no es solo visual, sino también emocional. Influye en cómo nos sentimos respecto a los alimentos que consumimos y en la confianza que depositamos en las marcas que los producen. Ahora, más que nunca, esa confianza se pone a prueba. Ante la creciente evidencia de que los colorantes alimentarios sintéticos, como el Rojo n.° 40 y el Amarillo n.° 5, pueden perjudicar la salud infantil, y con la intervención de los organismos reguladores internacionales, los fabricantes de alimentos se enfrentan a un imperativo moral y comercial: es hora de optar por lo natural.

El Informe «Make America Healthy Again» (MAHA) de 2025 ha enviado un mensaje claro: reformular o quedarse atrás. Pero abandonar los colorantes sintéticos no se trata solo de cumplir con la normativa. Se trata de ofrecer experiencias alimentarias más seguras, más naturales y que conecten emocionalmente con el consumidor. Y ahí es donde entra HunterLab.

Más info.: https://www.hunterlab.com/en/blog/how-food-brands-like-you-switch-from-synthetic-to-natural-dyes/